¿Tienes una tienda online? ¿No sabes por qué no termina de despegar?
Hoy te contamos cinco grandes errores que te están haciendo perder clientes:
Gastos de envío
Los gastos de envío son una de las razones más importantes y más comunes por las que las personas abandonan los carritos. No hay peor sorpresa que cuando vas a finalizar la compra descubras gastos ocultos que no estaban especificados antes. En este caso, aunque pienses que después de llegar hasta ahí los pagarán, la realidad es que si analizas el embudo de conversión te darás cuenta que has perdido a una gran parte de los posibles clientes.
Recomendamos que estudies las diferentes alternativas para ofrecer gastos de envío gratis, calculando antes su efecto sobre el margen; no garantiza un aumento de conversiones. Hay quienes optan por el envío gratis siempre, otros solo cuando supere un volumen mínimo de compra y otros solo lo ponen como oferta. Sea como fuere, aunque sigas cobrando gastos de envío siempre debes comunicarlo antes de llegar al último paso ya que descubrirlos llegado hasta este punto el cliente puede sentirse frustrado e incluso engañado.
Ausencia de información
La compra online genera mucha incertidumbre y desconfianza, por eso es fundamental proporcionar la máxima cantidad de información y entre esta siempre:
- Información de contacto: si algo va mal o tienen alguna duda deben saber a dónde pueden llamar o escribir. Además, saber que hay una persona detrás aporta confianza.
- Seguimiento del pedido: poder saber en cada momento en qué punto está tu pedido elimina mucha incertidumbre y aporta tranquilidad.
- Política de devolución: una de las mayores preocupaciones de las personas es qué pasa si el producto llega roto, no funciona o no le gusta. Distingue incidencias por falta de conformidad, desistimiento y cambios comerciales voluntarios. En ventas a distancia a consumidores, el desistimiento general es de catorce días naturales, con las excepciones del artículo 103 y los costes legalmente previstos. Explica proceso y condiciones sin prometer devolución universal de cualquier producto. En este sentido, si la devolución es gratuita el consumidor sentirá que no se está arriesgando y que no tiene nada que perder por lo que estará más predispuesto a comprar.
Atención al cliente
Aunque incluyas mucha información es inevitable que surjan dudas sobre tus productos, el envío, el método de pago… Por eso debes ofrecer un servicio de atención al cliente con horarios, canales y plazos de respuesta realistas. Evita prometer atención instantánea si no puedes mantenerla.
Una buena idea es instalar un chat online en tu ecommerce para que se comuniquen de forma fácil y rápida contigo.
Tecnología elegida
Elegir la tecnología adecuada a tu negocio puede ser la diferencia entre un ecommerce de éxito o algo que simplemente no funciona.
Por supuesto, hay que tener en cuenta la velocidad de carga; la navegación debe ser fluida y rápida. Una página lenta se puede convertir en algo desesperante que te hará perder a muchos clientes. Por eso debes asegurarte de elegir el servidor correcto.
Pero no solo debe ser rápida, sino que debe estar adaptada a las necesidades de tu negocio. Por ejemplo, descubrir después de todo el proceso de compra que no hay stock de ese producto es decepcionante. Por ello, debe estar conectado tu CMS con el stock del que dispones en tiempo real.
Responsive web
Un diseño responsive no es condición suficiente para el éxito, pero si necesaria. Comprueba en tu propia analítica el uso de móviles y prueba navegación, formularios y pago en esos dispositivos; no hay una cuota del 50% universal para toda tienda. No esperes que enciendan el ordenador para ir a buscarte otra vez, lo que harán será buscar en la página de la competencia que sí está adaptada.
Estos son algunos de los errores más repetidos que encontramos en las tiendas online, pero existen muchos otros (no disponer de certificados de confianza, utilizar imágenes de baja calidad…). Si quieres empezar a conseguir resultados reales ponte en manos de profesionales, ¿hablamos?