Si has llegado hasta aquí es porque tienes claro que un calendario editorial es lo que necesita tu blog. Será esa hoja de ruta que guía tu estrategia de contenidos. Además, te servirá para ofrecer un blog actualizado sin dejar a tus lectores “colgados” y sin verte frente a la eterna pregunta de, “¿sobre qué puedo escribir?”. Por eso ahora toca repasar los aspectos que deberías tener claro antes de crear un calendario editorial para tu blog. ¿Vamos un paso #MásAllá? Sigue leyendo:
Qué tener en cuenta para crear un calendario editorial para tu blog
- Planificación alineada con tu plan de marketing
La planificación del contenido de tu blog debe ir en la misma línea que el resto de áreas de negocio y, por supuesto, con tu plan de marketing global. Por ejemplo, si en San Valentín vas a realizar una promoción offline, ¿por qué no crear un artículo para darle visibilidad? Otro ejemplo: si en unos meses vas a lanzar un nuevo servicio puedes crear expectación hablando de él antes o bien explicarlo una vez que ya esté en marcha.
- Cuáles son tus objetivos generales y específicos
Por un lado, hay que marcar objetivos cualitativos y cuantitativos. Por otra parte, distinguiremos también unos objetivos generales del blog (generar tráfico, mejorar el posicionamiento orgánico o conseguir leads, por ejemplo) y otros específicos de cada uno de los post. Algunos ejemplos de estos podrían ser: promocionar un producto en concreto, facilitar la descarga de un ebook, distinguiendo su entrega de una eventual suscripción comercial o educar a tu público en un tema concreto.
- Buyer persona
Con este término hablamos de algo más que un público objetivo, nos referimos a un arquetipo o perfil de cliente ideal. Hay muchos aspectos que deberíamos conocer: qué información demanda, cómo puedes ayudarlos con tu marca o qué puntos de dolor solucionas, cuál es su sexo, edad, hábitos digitales, qué objeciones suele argumentar para no comprar… Y un largo etcétera.
- Palabras clave
¿Qué keywords usa tu público para buscar los temas que vas a tratar en el blog? ¿Estás siendo específico? ¿Has seleccionado palabras clave long tail? ¿Cuáles utiliza la competencia? Estas preguntas serían las básicas para empezar. Una vez elegidas es clave saber cómo utilizarlas en tus textos para mejorar el posicionamiento SEO.
- Título
Redacta un título descriptivo y coherente con la pregunta que resuelve el artículo. No hay un límite fijo de 65 caracteres que Google muestre siempre: el texto puede truncarse según el dispositivo o generarse a partir de otras señales. Así lo explica la documentación de títulos de Google. Una lista o pregunta puede funcionar si describe el contenido, no como fórmula de clics asegurados.
- ¿Quién lo escribirá?
Designa al autor que se encargará de redactar cada artículo. Lo ideal es que esté especializado en la materia, pero si no, no desesperes. Aunque es más fácil y rápido escribir sobre un tema que ya dominas, los periodistas y copys están acostumbrados a realizar investigación de campo. Y si no, ¡que se lo digan a nuestro equipo!
- La frecuencia de publicación
¿Cada cuánto vas a publicar? ¿Todas las semanas, una vez al mes o cada 3 meses? Fija una cifra realista que puedas llevar a cabo. Si no, llegarán las frustraciones. Más frecuencia no implica más éxito: reserva tiempo para investigar, revisar y actualizar artículos que ya resuelven una necesidad.
- Extensión
La extensión debe ser la necesaria para resolver la pregunta con claridad. Google indica que no tiene un número de palabras preferido: no hay un mínimo SEO de 300–400 ni un ideal de 1.500. Anota un alcance orientativo en el calendario y elimina repeticiones, sin recortar explicaciones imprescindibles.
- Información complementaria y CTA
¿Qué tal si aprovechas para incluir llamadas a la acción o CTA para que tu audiencia realice la acción que quieres? También es interesante aportar la información que tratas en otros formatos. Por ejemplo: vídeos, banners, infografías… Todo puede completar y reforzar la comunicación.
- Fechas
En una situación ideal vas a tener un calendario mensual, trimestral y otro anual. El más concreto será el mensual, pero el resto te servirá para realizar una previsión de temas, y fechas a tener en cuenta. Eso sí, aunque hay que cumplir con el calendario previsto sé flexible y adáptate si surgen cambios.
¿Aún te sientes inseguro a la hora de crear un calendario editorial para tu blog? ¡Déjalo en nuestras manos! Colaboremos juntos para ir #MásAllá.