Aunque ya te contamos las diferencias básicas entre un CRM y un ERP ahora nos queremos centrar en los beneficios que un ERP puede tener para tu empresa. Seguro que cuando llegues al final del artículo estarás deseando que te ayudemos a elegir el tuyo para ir #MásAllá:
¿En qué consiste un ERP?
ERP son las siglas de “Enterprise Resource Planning” o, lo que es lo mismo, un sistema de “Planificación de Recursos Empresariales”. En otras palabras: es una herramienta tecnológica para gestionar de forma centralizada distintas operaciones y funciones de los departamentos de una empresa.
¿Cuáles son las ventajas de contar con un ERP en la empresa?
Estas son capacidades que conviene evaluar según el producto y la implantación:
- Acceso a información centralizada según los permisos de cada persona. Su exactitud depende de entradas y validaciones; las integraciones pueden tener retrasos.
- Mayor control contable, mercantil y fiscal.
- Optimización de tareas y procesos empresariales.
- Comunicación más fluida entre los componentes de la organización.
- Seguimiento de ventas y stock dentro del alcance configurado.
- Puede reducir duplicidades si se depuran los datos y se definen identificadores y reglas de integración.
- Planificar y presupuestar es más sencillo.
- Con los datos adecuados podemos predecir los posibles resultados financieros de un negocio.
- Control exhaustivo de los proveedores y de la cadena de suministro.
- Mejora la coordinación entre los equipos al estar toda la información en una única fuente.
- Puede facilitar respuestas al cliente si el equipo dispone de información fiable y procesos de atención adecuados.
- El ahorro debe compararse con licencias, implantación, migración, formación y mantenimiento; no es automático.
Tipos de ERP
A pesar de que hoy en día existe una selección muy amplia de sistemas ERP se pueden distinguir implantaciones locales, en la nube e híbridas:
- ERP local o in–house. Como su nombre indica, las instalamos en servidores locales de la empresa. Un equipo informático interno o bien contratado de forma externa debería encargarse de su mantenimiento.
- ERP en la nube. Puede contratarse como software como servicio (SaaS), en cuyo caso el proveedor mantiene la aplicación según el contrato, o alojarse en infraestructura cloud con otras responsabilidades de gestión. Nube y SaaS no son sinónimos.
También existen soluciones híbridas que combinan componentes locales y cloud. Compara el coste total y las responsabilidades de actualización, recuperación y exportación, no solo la inversión inicial.
Por otro lado, también existen ERPs estándar y otros específicos por sectores tan dispares como el de la moda, el hortofrutícola o el de telefonía móvil.
Tres proveedores y familias de soluciones ERP
Estos son ejemplos, no un ranking de implantación ni una recomendación válida para cualquier empresa:
- SAP. Ofrece distintas soluciones ERP; identifica el producto y alcance concreto antes de comparar funciones, implantación y formación.
- Oracle Fusion Cloud ERP. Es una suite de aplicaciones empresariales en la nube; revisa los módulos y requisitos de acceso que necesitas.
- Microsoft Dynamics 365. Reúne aplicaciones empresariales, incluidas soluciones ERP y CRM. La integración depende de los productos, licencias y configuración, no de una compatibilidad universal.
Antes de decidir, valida un proceso real en un piloto, asigna responsables y ensaya migración y recuperación de datos. ¿Te llamamos?